Santander
El Balcón Encendido se desarrolló como una instalación artística visible desde el espacio público y accesible a distintos públicos. En el momento de su activación, el proyecto formó parte del Bono Cultural impulsado por el Ayuntamiento de Santander, una iniciativa destinada a visibilizar y apoyar a las empresas y agentes culturales de la ciudad.
La propuesta incluía la visita al estudio de la artista y un recorrido guiado por el centro de Santander, articulado como una experiencia cultural que conectaba museos, galerías y espacios de creación contemporánea. De este modo, la instalación amplió su dimensión artística hacia una práctica de mediación y activación cultural del entorno urbano.
Este enfoque se inscribe dentro de la práctica multidisciplinar de Aima Martín, en la que creación, investigación y relación con el contexto social y cultural forman parte de un mismo proceso.
El estudio de la artista Aima Martín, afincado en el centro de Santander (Cantabria), es un espacio abierto al público y dedicado a la creación y exhibición de proyectos artísticos contemporáneos.
En este contexto se presenta la instalación El Balcón Encendido, que acoge la obra La Reina, una pieza conceptual en continuo desarrollo que puede visitarse hasta el 20 de septiembre. La instalación se sitúa en un balcón visible desde la calle Martillo, (C. Marcelino Sanz de Sautuola, 11,) una de las vías más emblemáticas del centro histórico de la ciudad, estableciendo un diálogo directo entre el espacio doméstico y el espacio urbano.
El encendido del balcón se realiza diariamente durante dos horas:
— de domingo a jueves, de 20:00 a 22:00 h
— viernes y sábados, de 22:00 a 24:00 h
Durante el periodo de confinamiento vivido en la pandemia, los balcones se convirtieron en lugares de conexión, resistencia y presencia. El Balcón Encendido nace también como un gesto de gratitud hacia este espacio liminal que nos protege y, al mismo tiempo, nos vincula con el exterior. La instalación forma parte de la investigación artística de Aima Martín en torno a la naturaleza humana, la expansión de la conciencia y el aprendizaje a través de experiencias vitales no convencionales.
La obra: Reina
Reina es un objeto conceptual que la artista desarrolla y actualiza desde hace más de diez años. Su primera presentación pública tuvo lugar en 2011, en la exposición Las Estrellas del Corazón, instalada en el presbiterio de la capilla del Convento de Santa Ana, en Villasana de Mena (Burgos), un entorno rural de fuerte carga simbólica y espiritual.
La pieza se articula a partir de un maniquí de costura que, en lugar de cabeza, presenta un peón de ajedrez, uno de los iconos recurrentes en el lenguaje surrealista de la artista, donde simboliza al individuo. El cuerpo está intervenido con materiales reutilizados y se cubre con un traje largo confeccionado con pelo sintético y adornado con trenzas en cuello y hombros, que remiten a la idea de raíz, memoria e identidad ancestral.
Una estructura esférica de malla metálica rodea la figura. El peón, dividido cromáticamente en blanco y negro, evoca el principio de dualidad —el todo y la nada— y proyecta una sensación de expansión y conectividad hacia el exterior, estableciendo una relación simbólica entre cuerpo, energía y entorno.
